viernes, 29 de octubre de 2010

Mandeb Revista Literaria #4





DESPÍDETE, AMOR MÍO, HASTA LA PRÓXIMA LUNA CRECIENTE

Estar o no estar
eso parece igual
Ir o no ir
marca diferencias
Ya que te fuiste
pregunto por qué viniste
El tiempo pasa
la luna y el sol
repasan el camino
Despídete
amor mío
hasta la próxima luna creciente



Podría hablar
de lo que nunca hablé
podría decir
y desdecir
podría construir
y demoler
podría tirar al cielo
un sol y luego una luna
podría ser yo mismo
estrella, luz
y tal vez constelación
podría vivir todo
en cinco segundos
y luego dejarme morir
porque mi hora
ha llegado



Háblame de líos
y ahí estoy yo
Háblame de miedos
y el miedo soy yo
Te dejo unos segundos
en otra vida te vuelvo a buscar
Todo es un sueño
cuando despierte todo será igual
Háblame de ti
mi yo se esconde




¿CUÁL ES?

¿Cuál es tu vicio?
¿Pegarle a las niñas
a la salida del colegio?
¿Fumar hierba-sana
raíz de tu dolor?
"El infierno arde más que nunca
Es mucho fuego
para un solo hombre"
¿Cuál es tu vicio?
¿La paranoia colectiva
que ronda tu cabeza?
¿La paranoia individual
que se junta con las demás?
"Es en la tierra de los mortales
donde abundan los demonios"
¿Cuál es tu vicio?
¿Dolor ajeno
que alimenta tu placer?
¿Cocaína-blanca-pura
llenando tu nariz
vaciando tu cabeza?
"El infierno de los sentidos
es la invitación
al verdadero infierno"
¿Cuál es tu vicio?
¿Hacer ofrendas a dioses extraños
mientras tus hermanos mueren de hambre?
¿Construir aviones de papel
soñando
con aviones que siempre caen?
¿Matar en nombre de la revolución
cuando la revolución
ya no tiene nombre?
¿Vivir en el futuro
esquivando un presente?
¿Reventar el hoy
sin pensar que después
habrá un mañana?
¿Acumular dinero?
¿Poder?
¿Cuál es tu vicio?
¿El cafecito del buen día
o el cigarrito de las buenas noches?
¿La copita de champán
burbujas que nunca sanan?
¿Sueños de destrucción?
¿El sexo en la pantalla?
¿Cuál es tu vicio?
¿La locura que alimenta
la esperanza que devora?
¿Cuál es?




REDACCIÓN: LAS VACACIONES

En las vacaciones asesiné teléfonos.
Teléfonos públicos, móviles, fijos. Incluso inalámbricos.
Cada vez que sonaba un teléfono se me crispaban los nervios por lo que un día exploté.
Si, un día fue demasiado. Cliiiiin cliiiin, sonaba el maldito y lo tuve que asesinar.
Después de cometer el primer asesinato el resto fue cada vez más sencillo. Uno a uno los fui matando sin piedad, sin misericordia.
El resto de las vacaciones las pasé ocultándome de la justicia que me perseguía porque, decía ella, yo era culpable de la incomunicación de los seres.

1 comentario:

  1. "Después de cometer el primer asesinato el resto fue cada vez más sencillo"_ extramadamente interesante tu decir!_ será así?_ me hiciste pensar.. cariños_

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